miércoles, 18 de enero de 2017

Ayer Partí


Ayer partí 



Ayer martes 17 partí de mi tierra querida, es increíble cómo no había salido aún y ya la extrañaba, he dejado a mis padre, hermanos y amigos reales, no puedo dejar de sentirlos juntos a mí y el saber que pasará un tiempo antes de volver a verlos me entristece, quisiera dejarle esto claro a todo el que piense en tomar una decisión parecida a la mía en su vida. No importa que tan seguro se esté o que tan feliz por lo que viene, dejar las personas que se ama es una sensación indescriptible, hasta ahora solo he podido entender que duele. Sin embargo, por fin empezó esta aventura. Mi amigo Ricardo y yo llegamos al aeropuerto de Panamá, al desmontarnos del avión nos pareció muy curioso un italiano que discutía con los encargados de seguridad para poder fumar ya que tenía 11 horas sin la posibilidad. En el 2008 se aprobó la ley #13 que prohíbe fumar en el aeropuerto y para ello hay que caminar alrededor 500 metros fuera de las puertas. Reíamos al recordar como pocos meses atrás recogimos en el aeropuerto de las Américas a Giulia, mi mejor amiga en el mundo, que al venir de Italia estaba desesperada por encender un cigarrillo y no habíamos acabado de salir por las puertas y ya ella estaba fumando. Podría parecer algo simple, pero como yo lo veo, fue la primera prueba de que estaba en otro país, donde las cosas no eran necesariamente como en mi isla. Estoy harto de escuchar inmigrantes en República Dominicana que no entienden cómo funciona la cotidianidad y la convivencia, ya que, aunque no nos demos cuenta las reglas cambian en todas partes, hay códigos, patrones de comportamiento, gente buena, gente mala, educada, amigable y egocéntrica. La verdad es que les escribo desde el avión que salió de Panamá con destino a Buenos Aires y voy esperando, observándolo todo, absorbiendo lo que me parece que está bien y reflexionando lo que no entiendo, pero si de algo estoy seguro es de que vienen grandes choques a mi idea del vivir.



1 comentario:

  1. Espero que en tu regreso te encuentren,
    librando más la lucha en este campo de batalla que la de otro lado.
    Que el silencio
    no sea más que silencio
    y que tus compañeros pasen más tiempo contigo
    que a tu lado.
    Espero que el viento no cambie
    y que la suerte te arrope
    con sus mejores galas y atuendos
    sin que puedas evitarlo
    y que aquello que te fuere tan difícil
    hoy lo tengas por superado.
    Espero que el amor convide a tu alma
    y que tu corazón pueda apreciarlo.
    que el agua no sea más que agua
    y no la sed que está aliviando.
    Que las mejores noches
    te sean más largas
    y que a la vuelta recuerdes
    historias para contarnos.

    Para que la primavera regrese; Primo vuelve siempre.

    G.A

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