viernes, 24 de febrero de 2017

Asentarse es más difícil de lo que parece.

Asentarse en Argentina. 


Ya estoy realizando mi proyecto final para el curso introductorio a la universidad. La Facultad me ha encantado, el vivir aquí me sigue confirmando que todos somos iguales y que mientras mas grande el país, más problemas tiene. Las fallas en los sistemas políticos, en la cortesía y desapego de las personas es un problema que afecta a todas las naciones. Sin embargo, sigo firme en lo que vine a hacer. Debo empezar lo antes posible mis tramites de la residencia pero tengo que esperar que el ministerio de migraciones le emita un código a la universidad y así imprimir una constancia de inscripción, después llenar un formulario en el Registro Nacional de Reincidencia, pagar el impuesto para la carta de buena conducta. 

Desde que llegue he tenido dificultad para hallar un apartamento y abrir una cuenta de banco. Me parece increíble como a los extranjeros se nos abren todos las puertas para venir a estudiar aquí, pero al llegar tienes que meterte en una pensión estudiantil con desconocidos, un hotel o incluso, un apartamento pequeño de Airbmb en el que tendrás que pagar lo que a ningún argentino se le ha ocurrido pagar por un departamento o casa.  Todo porque no tienes los requisitos que piden las inmobiliarias, como la garantía propietaria que es obvio que no tienes ya que nunca has estado en Argentina, ni tienes familia, ni eres millonario con propiedades fuera de tu país. Ya que no importa si tienes o no un trabajo que te mantenga desde casa porque los recibos de sueldos tienen que ser argentinos, además eres extranjero y no puedes trabajar. Por si fuera poco solo he encontrado dos bancos que les abren cuentas a extranjeros, y uno de ellos no hace transacciones internacionales. 

Es complicado, pero como siempre he tenido suerte. Mañana temprano iré a ver un apartamento que es del padre de un amigo que hice en la clases y aunque no esta cerca de la universidad es lo que tenemos ahora. Mi grupo del curso se ha portado de maravilla conmigo, se sintieron conmovidos con mí situación y todos pusieron ganas en ayudarme. La familia de Carolina, una de mis compañeras, nos ofreció vivir en su casa hasta que resolviéramos, impresionantes personas. Aún hay gente buena en el mundo.   

domingo, 12 de febrero de 2017

Mí primer día de clases


Mí primer día de clases



El lunes me presenté a la Facultad de Bellas Artes de la UNLP con el corazón en la boca, con tantas expectativas por cumplir que incluso podría considerarme muy exigente. Al llegar encontré en la entrada tres mesas adornadas con diferentes colores que pertenecían a los distintos grupos de estudiantes que sirven de anfitriones y guías para los de nuevo ingreso, cada uno de ellos dispuestos a ayudar en lo que se nos presentase, me sentí muy a gusto. Pregunté donde estaba el salón en que tomaría la materia de Introducción a las Artes Audiovisuales, la primera de este curso introductorio a la carrera. 

Me paré en el pasillo junto a la puerta a esperar, vi a mis compañeros llegar uno por uno y recordé mi primer día en la PUCMM. No sentí mucha diferencia al principio, todos nerviosos por lo que nos esperaba y al abrirse la puerta, igual que en República Dominicana, todos se sentaron de la segunda fila para atrás. Me senté solo en la primera fila de ese inmenso salón y casi al instante fui acompañado de unas estudiantes. Noté la gran diferencia al entrar el maestro, era joven, y como tomó rápidamente el control, me pareció impresionante. Sin muchos rodeos empezó, entró en lleno a los temas a tratar y por fin me vi en una universidad de verdad. 

El profesor no solo es estudiante y docente de la facultad, sino que ha trabajado en diversas ramas y empresas relacionadas con las artes audiovisuales y comunicación. No me puedo quejar, me pareció excelente la clase, dinámica, seria y enfocada, esta gente no esta jugando. En cuatro horas de arduo trabajo tuvimos 15 minutos de descanso, sin contar una que otra interrupción informativa típica de los primeros días. Fueron a presentarse los coordinadores de la carrera, los grupos estudiantiles que mantienen constante movimiento político a favor de la educación como un derecho gratuito para todos, dentro y fuera de la universidad, y también unos niños que aprovechan para ir a pedir unas monedas. La miseria es un tema que tocaré cuando lo entienda mejor. 

Sinceramente, no es difícil notar lo diferente de esta universidad a cualquiera en República Dominicana, aquí la educación es un derecho por el cual se ha luchado y derramado sangre, no un negocio. Solo hay que pararse a ver como los estudiantes aman y protegen su espacio. Nadie entra a estudiar arte, como en mi caso, y se le obliga a cursar materias inservibles que simplemente son para que uno tenga que pagar los créditos. Aquí se está estudiando de verdad.  

  

sábado, 4 de febrero de 2017

Demasiado relajados

Demasiado relajados


Buenos días a todos, esta mañana he decidido comentarles acerca de la actitud que siento en las personas de este país. hasta ahora los argentinos me han demostrado que son muy relajados, esto me ha parecido excelente, ya que al tomarlo todo con calma, los procesos legales y estudiantiles que he realizado han sido, aunque largos y duraderos, muy cómodos y sin salir de su comodidad, me han brindado la ayuda necesaria. 

Aquí no se hace fila, prácticamente en todas los sitios que he ido se me ha asignado un turno y dicho que no tengo nada que hacer allí hasta el día que sea mi turno. Me parece revolucionario, quizá porque en República Dominicana no es así. Pero como todo en la vida, tiene sus pros y contras. Puedo asegurarles que en R.D todo es mas rápido.   


viernes, 3 de febrero de 2017

Ubicandome en mi nueva vida

Ubicandome en mi nueva vida


Voy caminando sobre la suerte, luchando contra las tijeras que traiga el tiempo y mantengo la frente en alto porque siento gran pasión por la vida. Como saben, hace ya dos semanas empecé un proceso de adaptación en Argentina, no he tenido mucho tiempo para escribir, la búsqueda de un apartamento que esté cerca, tanto de la facultad de Ricardo, como de la mía y mi pareja se ha complicado bastante. La mayoría de los apartamentos requieren garantias propietarias y constancia de sueldo. Nada de esto me sorprende, cada país pone las leyes que guste y el que sale de su nación a otra debe aceptarlas o volver a la suya. Hemos alquilado un apartamento por un mes, para así, tranquilos, buscar el ideal para nosotros.

Sin embargo, ahora quiero presentarles mi primera reflexión y espero que si alguien tiene alguna opinión la comparta conmigo. Todos somos iguales. En el mundo hay tantas culturas diferentes que no podría hablar a boca llena de todas, ni de la mitad y posiblemente tampoco llegue a conocer el 10% de ellas, pero he tenido la oportunidad de relacionarme con personas de todas partes del mundo, mi pareja es griega y mi mejor amiga en el mundo es italiana. República Dominicana es un país pequeño en territorio y su población promedia cerca de los 12 millones de habitantes, ahora estoy en uno con 45 millones.

Las sociedades se parecen más de lo que uno se imagina, y eso es porque todas son grandes o pequeños grupos de personas que aunque no lo veamos así, la mayoría, por no generalizar injustamente, tienen ambiciones, sentimientos, comportamientos e ideas muy parecidas. Hay ricos, clase media y personas que lamentablemente viven en la miseria. Personas educadas y amables, como hay quienes no lo son. Buenos, malos, hay de todo, como en mi país.  

Haré lo posible por diariamente brindarles mis reflexiones sobre esta gran experiencia. Ya empiezo a fondo con mis trabajos personales y espero les sirvan para bien.