jueves, 27 de julio de 2017

Época de reflexionar


Ya puedo respirar un poquito mejor.


Ha pasado mucho tiempo desde que se subió la última entrada en el blog y tengo que confesar que mientras más pasa el tiempo se me hace más complicado.

Los exámenes en la universidad y distintos problemas de la cotidianidad junto con el frío y su compañero fiel, la nostalgia, se habían apoderado de mí. Me sentía muy presionada y como resultado no dormía para nada bien. No fueron pocas las noches que desperté a las 3am de la nada sin ganas de seguir durmiendo y como resultado, vivía estresada y de mal humor.

Así que cuando me encontré frente a la estatua en un cementerio de Buenos Aires me sentí muy identificada. De la misma manera que esa estatua, me encontraba estática frente al pasar del tiempo. Mi tío me solía decir que cuando los humanos hacemos planes, Dios se ríe. En el día de hoy, no soy creyente pero estoy casi segura que la vida se ríe de los planes humanos.

Lo más importante es saber apreciar y valorar las sorpresas que esos momentos nos brindan, que como maestros nos sientan en sus piernas para enseñarnos lecciones importantes sobre nosotros mismos que desconocíamos. Que como nuevos soles amanecen todos los días, con un millón de nuevas oportunidades. ¡Qué maravilloso!

1 comentario:

  1. Me encanto su escrito, más difiero un poco con la idea de que "como maestros nos sientan en sus piernas para enseñarnos lecciones importantes sobre nosotros mismos que desconocíamos", porque si es verdad que enseñan... Pero pocas veces me ha enseñado tan amorosamente, más bien me ha enseñado tirándose al suelo y obligándome a levantarme con carga adicional. Para bien o para mal uno mismo es el responsable de sus actos, y tal vez suene repetitivo pero es la pura realidad.
    Un caluroso saludo desde aquí, y le informo que se les ama como a mi persona!

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